14/12/17

En Galicia, los niños de ciudad también se reían de los niños de 'la aldea' que hablaban gallego. Me parece perfectamente normal la suposición de Reverte. En Estados Unidos el caso también es muy conocido, a los niños negros que se ablandan ante el acoso de los blancos les llaman 'tios tom'... sería el término sociológico para definir la postura de Rufían... y no es un insulto, es la exacta descripción (norteamericana)


Arturo Pérez Reverte

"La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha echado más leña al fuego en la polémica entre Arturo Pérez-Reverte y el diputado de ERC Gabriel Rufián, después de que el escritor declarara —en una entrevista en laSexta Noche— que "a Rufián le pegaban en el colegio".

Dos días después, Colau ha aprovechado su cuenta oficial de Twitter para afear a Pérez-Reverte sus palabras y para mostrar "todo" su apoyo a Rufián:


Ada Colau @AdaColau
 
Discrepo en muchas cosas con @gabrielrufian pero en esto tiene todo mi apoyo: Pérez-Reverte debería pedir disculpas a víctimas de bullying https://twitter.com/gabrielrufian/status/939761994290417664 


El mensaje de la alcaldesa de Barcelona no ha caído en saco, y se ha topado con la respuesta de Pérez-Reverte, quien le ha adjuntado un artículo sobre el bullying que escribió en enero de 2015 y le ha invitado a leer más y a ser menos simple:

 @perezreverte
 
Ahí van mis disculpas previas, del año 2015. Lea más y sea menos simple. http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/971/esas-jovenes-hijas-de-puta/ 


Arturo Pérez-Reverte @perezreverte
 
Váyase a hacer demagogia barata a otra parte, señora. A usted nadie le ha dado pandereta en esta fiesta. A mí no me utilice para sus basuritas político-folklóricas.


Ada Colau @AdaColau
 
No entiendo su agresividad. Un hombre culto como usted debería sentirse interpelado por reflexiones como esta:https://twitter.com/dbravo/status/939628516391473152 


Arturo Pérez-Reverte @perezreverte
 
Una mujer inculta como usted (y además con escasa comprensión audiovisual, si es que vio la entrevista, que lo dudo), debería reservar sus demagogias cutres para "Sálvame" y para su turbio negocio político. Ahí le rentan más.


Tras el intercambio dialéctico, Rufián también ha querido sumarse a la fiesta:

  Gabriel Rufián @gabrielrufian
 
Arturo, se trata de acabar con el bullying, no de ir buscando nuevas víctimas. Cálmate un poco, machote.


Tras lo que Reverte ha concluido:

  Arturo Pérez-Reverte @perezreverte
 
Cagaditas de rata en el arroz del acoso escolar. Para @AdaColau @gabrielrufian y sus portadores de botijo.

Mas se encontraba ya contra las cuerdas. La corrupción de Convergència empezaba a aflorar en los tribunales. Tras los mayores recortes en salud y educación con apoyo del Partido Popular, el president salió al paso de las críticas anunciando la celebración de un referéndum sobre la independencia. El procés se ponía en marcha...

"(...) En febrero de 2013, con el proceso independentista ya en marcha aunque en estado embrionario, Artur Mas convocó con toda la pompa una “cumbre anticorrupción”. Acudieron a la cita, en el Palau de la Generalitat, todos los cargos institucionales involucrados en combatirla. (...)

Mas se encontraba ya contra las cuerdas. Tras una primera y breve legislatura en la que había acometido los mayores recortes en salud y educación con apoyo del Partido Popular, el president salió al paso de las críticas anunciando, para las elecciones de noviembre de 2012, la celebración de un referéndum sobre la independencia. 

El procés se ponía en marcha. Para entonces, el oasis catalán ya era historia y la corrupción de Convergència empezaba a aflorar en los tribunales. El caso Palau había aportado indicios sólidos de que Convergència, el partido de Mas, había cobrado 6,6 millones de euros en comisiones ilegales a cambio de la adjudicación de obra pública durante el último Gobierno de Jordi Pujol (1999-2003). 

El caso ITV, por su parte, señalaba directamente a un peso pesado del nacionalismo: Oriol Pujol, número dos de Convergència, hijo del expresident y destinado a sucederle. Este verano, el delfín de Mas ha aceptado una condena de dos años y medio por cobrar sobornos y por un delito de tráfico de influencias. (...)

Casi cinco años después de aquel encuentro imposible —la Fiscalía se querelló contra Mas por la consulta del 9-N y el TSJC le condenó por desobediencia— aquellas promesas de regeneración han quedado en nada. Las propuestas de mayor transparencia murieron ahogadas por una prioridad más perentoria (el procés) y, también, por el estallido de nuevos escándalos de corrupción (el caso 3%) que obligaron a Convergència a reinventarse y a cambiar su nombre por el de PDeCAT.

 

Huida desesperada



La interpretación más común entre los partidos no independentistas es que la apuesta de Mas —y con él, de la antigua Convergència— por recorrer la senda de la secesión no fue más que una desesperada huida adelante. El expresident necesitaba superar dos circunstancias adversas para garantizar su supervivencia política en Cataluña. 

Por un lado, las críticas por el tijeretazo: en 2011, durante el debate de los Presupuestos que aprobaron el plan de austeridad, tuvo que acceder al Parlament en helicóptero por las protestas de los indignados, que rodearon el hemiciclo. Por otro lado, el bochorno causado por el alud de casos de corrupción. “Han tapado la corrupción con una gran estelada”, insiste estos días de campaña, por ejemplo, la candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas.


En sentido contrario, los independentistas creen que el Gobierno de Mariano Rajoy aprovecha el desafío secesionista para ocultar los casos de corrupción que afectan a su partido. 

Al combatir a los independentistas, argumentan, el Ejecutivo desvía la atención sobre otros asuntos. La alusión a las “cloacas del Estado” y a la “guerra sucia” promovida por sectores del Ministerio del Interior ha sido constante en los años de procés en Cataluña.


Al margen de esa supuesta mano negra, lo cierto es que la corrupción (vieja y nueva) ha seguido aflorando ya en pleno auge del procés. En el verano de 2014, mientras la Generalitat preparaba el referéndum de independencia del 9 de noviembre de ese año —que no tenía carácter vinculante, pero que acabó celebrándose pese a ser prohibido por el Tribunal Constitucional— salían a la luz dos de los casos más sonados. 

Por un lado, el caso 3%, que investiga cómo el presunto pago de comisiones a Convergència por obra pública siguió en marcha también en época de Mas. Por otro lado, la confesión del expresident Pujol sobre la existencia de una herencia familiar oculta en Andorra y de origen sospechoso.


Olvidada por los independentistas por las urgencias del procés, otros sí que se acuerdan de la corrupción. Como Gimeno, que acudió a la cita con Mas como jefe del TSJC y que desde hace un año dirige el organismo de lucha contra el fraude en Cataluña. Días antes del inicio de la campaña, Gimeno pidió a los partidos que incluyeran, en sus programas, medidas de lucha contra la corrupción. 

Por ejemplo, proteger a los alertadores, las personas que denuncian prácticas irregulares. Le han hecho caso a medias. Lo que Gimeno no ha logrado, sin embargo, es que la corrupción ocupe el lugar que, por su repercusión social, merece. 

El debate sobre cómo combatir esta lacra apenas goza de espacio en los mítines y actos electorales de una campaña polarizada por la independencia. Cuando aparece, la corrupción lo hace solo como arma arrojadiza contra el rival.


Los candidatos están pasando, al menos por ahora, de puntillas por la corrupción. Si la mencionan, nunca es para admitir la propia, sino para denunciar la de los demás. Se convierte así en un argumento más para combatir al adversario. Lo hizo en el arranque de campaña el expresident Carles Puigdemont. 

Afirmó, por videoconferencia desde Bruselas, que los catalanes tienen memoria, “no como los discos duros” del PP. Una alusión a la reciente decisión de una juez de Madrid de llevar a juicio al PP por la destrucción de los ordenadores del extesorero Luis Bárcenas.


Puigdemont eludió, en cambio, los casos que afectan a su partido, Convergència. Centrado en denunciar la represión del Estado (155, “presos políticos”...) ni Puigdemont ni su equipo parecen recordar las viejas promesas convergentes de hacer más transparente la gestión pública. 

Evitar otro caso Palau o un nuevo caso 3% ya no es una prioridad. Ni siquiera cuando está próxima a conocerse la sentencia por el expolio del Palau de la Música, que podría probar por primera vez la financiación irregular de la formación nacionalista. (...)"         (Jesús García, El País, 12/12/17)

Manuel Cruz, diputado socialista: “TV3 se ha convertido durante el procés en la correa de transmisión de las consignas de los partidos independentistas hasta el menor detalle y sin el menor pudor."

"El filósofo y diputado en el Congreso Manuel Cruz (Barcelona, 1951), una de las voces socialistas más críticas con el nacionalismo, acaba de publicar “La flecha (sin blanco) de la historia” (Ed. Anagrama), un ensayo en el que reflexiona sobre la crisis de la idea de progreso y el uso torticero de la historia por parte de la clase política.

En su último libro denuncia la manipulación del pasado para justificar la acción política del presente. Resulta inevitable pensar en Cataluña.

 Buena parte de lo que viene ocurriendo en Cataluña en los últimos años tiene muy poco de original y se parece, no solo a cosas que están ocurriendo ahora en Europa y en el resto del mundo, sino incluso a otras que llevan ocurriendo desde hace mucho. 

En este último apartado, se incluye la voluntad de utilizar el pasado en provecho propio por parte del poder –que es quien está en condiciones de imponer un relato del mismo–. A este respecto, la cita de Orwell resulta poco menos que obligada para describir el comportamiento de algunos: “Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro”.  (...)

El grado de autogobierno de las regiones españolas se encuentra entre los más altos del mundo. ¿Qué aportaría el modelo federal, del que usted es un firme partidario?

Aunque los nacionalistas insistan mucho en que les faltan competencias (en muchas ocasiones les ha faltado competencia, pero eso es harina de otro costal), lo que realmente ha faltado, desde una perspectiva federal, es cooperación. Porque una de las definiciones de federalismo es la de gobierno compartido. 

El federalismo proporciona un equilibrio entre los elementos centrífugos y centrípetos. Aquí solo ha habido lo primero, en forma de descentralización, pero no lo segundo, que no se puede confundir con recentralización. Faltan instituciones en las que desarrollar el gobierno compartido de una federación.

 Debería serlo el Senado, pero sabemos que no lo es. Las que lo son, como la conferencia de presidentes de comunidades autónomas, apenas funcionan. Pero vale la pena señalar el motivo: porque los recentralizadores no la convocan y los nacionalistas no quieren asistir. Acaso esto esté señalando una de las grandes virtudes cohesionadoras del federalismo.

Ha criticado que en Cataluña se tilde siempre de “excesiva” cualquier iniciativa del Estado que cuestione al Govern. ¿A qué atribuye esa inercia?

Entre otras cosas, a la arraigada tendencia a la victimización característica del nacionalismo. El discurso nacionalista anda siempre a la búsqueda de munición victimista, convierte en agravios insoportables lo que en algún otro sitio serían quejas o reclamaciones ordinarias. Aquí todo se convierte en casus belli al servicio de la legitimación del objetivo final.

Estos días se habla mucho de fractura social. No obstante, durante mucho tiempo se ha ninguneado una realidad: que los castellanoparlantes de rentas media y baja están en contra de la independencia, mientras que los catalanoparlantes de clase media y alta están a favor. ¿Por qué se ha ocultado esta división?

Porque dejaba en evidencia una de las radicales mentiras del discurso independentista: la existencia de un sol poble, decidido partidario de la autodeterminación y, más allá, de la independencia.

 Pero no se trata de que quieran ocultar el pluralismo, la existencia de diferentes puntos de vista políticos, sino el carácter de clase que estas diferentes perspectivas representan. Ya sé que la expresión “carácter de clase” ha caído en desuso, aunque estaría bien que quienes hoy tanto reivindican su condición de única izquierda verdadera la aplicaran a esta situación. 

Constatarían que si, por ejemplo, se hace un mapa de los municipios más ricos de Cataluña, en ellos la mayoría independentista en sus ayuntamientos es abrumadora. Esto no es una valoración por mi parte: es un dato de hecho.

-Al contrario que el derecho a decidir, el derecho a la educación en lengua materna cuenta con el respaldo de la ONU, que defiende que una parte importante de la enseñanza se imparta en ese idioma. ¿Por qué entonces el PSOE defiende la inmersión obligatoria en catalán?

El nacionalismo, antes, y el independentismo, ahora, se han dedicado con ahínco –y, por qué no decirlo, con notable éxito– a convertir la cuestión de la lengua en material inflamable. Lo primero que hay que decir es que no es cierto que el PSC haya defendido desde siempre el modelo de escuela catalana que hoy tenemos, sino que dicho modelo ha ido experimentando importantes variaciones, algunas de ellas, las más cuestionables, introducidas por los gobiernos nacionalistas. 

Lo que el PSC proponía desde el inicio es que no hubiera dos líneas diferenciadas por su lengua, como sí había en el País Vasco, porque entendía que eso podía dañar a la cohesión social, pero no que en esa sola línea el catalán fuera la única lengua vehicular.  (...)

hago mía la brillante formulación de Fernando Savater: hay que defender el derecho a la diferencia, no la diferencia de derechos. Al llegar a este punto, no suele faltar quien introduce, a mi juicio de una manera forzada, la cuestión de si el federalismo que viene ha de ser simétrico o asimétrico. 

Una respuesta al reproche podría ser esta sencilla pregunta: ¿acaso no es ya bastante asimétrico nuestro Estado de las Autonomías, sin que dicha asimetría haya causado hasta ahora particular escándalo en los repentinamente escandalizados por la propuesta federal?

Usted ya denunció hace tres años en TV3 la falta de pluralismo de sus informativos. ¿Cree que el canal autonómico ha contribuido al auge del secesionismo?

Se ha esforzado denodadamente, de eso no cabe la menor duda. Dicho lo cual, valdría la pena distinguir entre dos formas de contribución. TV3, prácticamente desde su creación, ha dedicado el grueso de sus energías a construir lo que podríamos llamar la cosmovisión, o visión del mundo, nacionalista. 

Desde esa perspectiva, es evidente que la televisión pública catalana ha constituido uno de los factores claves en la elaboración y reforzamiento de una determinada identidad colectiva. No es casual que durante una época el eslógan con el que la propia TV3 se promocionaba era “La nostra”. 

En realidad, lo que se ha visto es que el eslogan merecía una pequeña rectificación, y debería haber sido “La dels nostres”, la de los nacionalistas, que es en lo que se ha convertido, de manera exclusiva.

Pero luego se encontraría la otra contribución, que es la que estamos viendo en los últimos tiempos, y que bien podríamos denominar la contribución de argumentario. TV3 se ha convertido durante el procés en la correa de transmisión de las consignas de los partidos independentistas hasta el menor detalle y sin el menor pudor.

 No dudo en absoluto que TV3 esté llena de magníficos periodistas. Lo que sí afirmo es que no ejercen de tales cuando se comportan de una determinada manera. De una manera que en aquella casa se ha convertido en norma.

También ha alertado de la credulidad de una parte de los ciudadanos ante los mensajes tóxicos del independentismo. Una vez demostrada su falsedad, ¿confía en que una parte importante de los catalanes varíe su voto el 21-D?

Quienes entienden de estos asuntos –tanto de comportamientos electorales colectivos como en general de psicología de masas– acostumbran a señalar que, cuando se producen adhesiones políticas cargadas de una fuerte emotividad, a los individuos les cuesta gran esfuerzo la rectificación. 

Tanta resistencia resulta comprensible. A todos nos cuesta reconocer nuestros errores, y cuanto mayores sean estos, la dificultad es mayor, sobre todo si el reconocimiento resulta doloroso por el tamaño de las expectativas incumplidas. En ese sentido, yo no veo, pongamos por caso, a grandes contingentes de votantes de Junts pel Sí pasando a votar a Miquel Iceta –y ya no digamos a Arrimadas–. 

Pero sí creo que podría haber un sector de votante independentista sobrevenido que, ante la evidencia del monumental engaño –seremos la Dinamarca del Mediterráneo, Europa ya tiene preparada la fiesta de bienvenida a la futura Cataluña independiente, etc.–, decidiera abstenerse."                 (Entrevista a Manuel Cruz, Óscar Benítez, El Catalán, 05/12/17)

Extender una copia del cupo vasco a las 17 autonomías sería muy beneficioso para Madrid y Cataluña, pero tendría efectos devastadores para Andalucía y Extremadura

"(...) Pero vayamos a las propuestas de Iceta. En Cataluña se produce un extraño fenómeno y es que las tesis de los independentistas terminan impregnando a otros muchos que no lo son. Periodistas, expertos y políticos, por ejemplo, del PSC, son presa del victimismo y afirmando que Cataluña está maltratada. 

Expresiones como “hay que buscar un encaje con España”, “procurar que Cataluña se sienta cómoda”, “está infrafinanciada”, “hay que aumentar el autogobierno”, etc. están generalizadas y constituyen un buen exponente de lo que decimos. Antes de abordar las propuestas concretas planteadas por el primer secretario del PSC conviene, por tanto, dejar claras algunas cosas.

En primer lugar, Cataluña es una de las regiones más ricas de España, la cuarta en renta per cápita. 

Su nivel económico privilegiado no deriva, al igual que ocurre con todas las regiones ricas, de la excelencia propia o de ocupar un lugar privilegiado en la Historia, sino de múltiples circunstancias aleatorias, entre las que se encuentra el trato recibido del Estado, y del juego de mercado, por ejemplo del consumo del resto de España.

 A su vez, esa situación económica aventajada la convierte por la aplicación automática de la política redistributiva del Estado en contribuyente neto, al igual que en el orden personal los ciudadanos de mayores rentas presentan también de manera lógica un saldo negativo entre lo que contribuyen al Estado y lo que de este reciben.

 En el ámbito catalán se confunde con frecuencia este déficit con una infrafinanciación, cuando no es tal, sino el resultado racional de los mecanismos redistributivos de la Hacienda Pública, que compensan el reparto injusto del mercado. (...)

Sea cual sea el sistema de financiación que se adopte para el futuro, Cataluña, al igual que Madrid, Aragón, La Rioja y las Islas Baleares, deberían presentar, aunque no ciertamente en igual cuantía, saldo negativo al estar sus respectivas rentas per cápita por encima de la media (también el País Vasco y Navarra, aunque lo eluden por el Concierto). 

No deja de ser curioso que sea Cataluña la que se queje ahora del actual sistema de financiación, cuando se elaboró con Zapatero de presidente del Gobierno y Montilla al frente de la Generalitat, y casi en su totalidad de acuerdo con los deseos y exigencias de la propia Cataluña.

En segundo lugar, que en estos años la Generalitat haya presentado un mayor déficit y un incremento mayor en el nivel de endeudamiento que las otras Comunidades, no obedece a los defectos que puedan existir en el sistema de financiación autonómica, sino en el destino que cada una de ellas ha dado a los fondos públicos.

 Es una evidencia, aunque no sea fácil cuantificarlo por ahora dada la complejidad administrativa de la Generalitat, que el llamado procés ha absorbido una cantidad ingente de recursos, no solo a través de los organismos y entes públicos creados en la Administración con la única finalidad de garantizar, como se decía, una estructura de Estado, sino también engrasando toda esa inmensa máquina de publicidad y propaganda que ha funcionado sin escatimar gasto para ese objetivo: favores a medios de comunicación nacionales y extranjeros, públicos y privados, embajadas, pago de lobbies, subvenciones a asociaciones, etc.

Por otra parte, no es ningún secreto que el presidente de la Generalitat percibe la retribución más alta de las cobradas por los restantes presidentes de las Comunidades Autónomas, en algún caso el doble, y mayor que la del propio presidente del Gobierno español. 

La gravedad no se encuentra tanto en este dato aislado, sino en que, como es lógico suponer, ese alto nivel retributivo se extiende hacia abajo a toda la pirámide administrativa, consejeros, directores generales, etc., hasta el último auxiliar administrativo.

 Recientemente se ha hecho pública y notoria la diferencia retributiva entre los Mossos d´Escuadra y la Guardia Civil y la Policía nacional. Pero me temo que eso mismo se podría afirmar de casi todos los empleados públicos.

En tercer lugar, es necesario tomar conciencia de que estamos en presencia de un golpe de Estado de una gravedad inmensa, y que no está claro que esté totalmente desactivado. Las autoridades de una de las Comunidades Autónomas más ricas y que  produce el 20% del PIB nacional han utilizado el inmenso poder que les concedía estar al frente de la Administración autonómica para crear toda una estructura sediciosa capaz de subvertir el orden constitucional y romper la unidad del Estado. 

Sin entrar en la discusión jurídica de si ha existido o no violencia de cara a tipificar el delito de rebeldía o de simple sedición, lo cierto es que han contado con una vasta capacidad de intimidación, la que les proporcionaba manejar todos los medios materiales y personales (incluyendo los Mossos d´Escuadra) de la Comunidad.

 La amenaza ha sido tanto mayor cuanto que Cataluña es una de las Comunidades con mayores competencias. El peligro está lejos de disiparse, por lo que no parece demasiada acertada la política de conceder cotas de autogobierno más elevadas, más medios, para que en otro momento se puedan volver contra el Estado, y entonces sí, tener éxito. 

La estrategia debería ser más bien la de limitar en la medida necesaria las competencias de la Generalitat para que nunca más se pueda repetir un hecho tan aciago. Un factor que ha contribuido decisivamente al fracaso de la supuesta república independiente es la ausencia de una Hacienda Pública propia. Sin ella, resulta muy difícil, por no decir casi imposible, cortar lazos con el Estado. 

El dinero manda. Es por tanto disparatada la propuesta de ceder la gestión y la recaudación de todos los tributos a la Generalitat.

En cuarto lugar, es preciso tener en cuenta que en el tema de la financiación autonómica no hay nada gratuito. El dinero que se destina a una Comunidad no se destina a otras, bien directamente o bien detrayéndose del presupuesto del Estado, que afecta a todas las Comunidades. 

Es un sistema de suma cero. Con lo que en esta materia no puede haber negociaciones bilaterales sino multilaterales, de todas las Comunidades.  (...)

Pues bien, con todos estos supuestos, estamos ya en condiciones de afrontar las propuestas de Iceta.  (...)

Comienza afirmando que los gobiernos autonómicos deben poder ser gobiernos auténticos y no meras gestoras de un Estado descentralizado. Desconozco lo que el señor Iceta entiende por gobiernos auténticos (Consejos de gobierno los denomina la Constitución). 

Tal vez lo identifique con “independiente”. En todo caso lo que es seguro es que están muy lejos de ser meras gestoras. Cataluña cuenta con un grado de autogobierno que para sí querrían muchos estados federados.

Intenta convencernos de que las paganas de la crisis han sido las Comunidades Autónomas. Ciertamente que para prestar sus servicios han tenido que enfrentarse a graves dificultades, pero tantas o más ha tenido que superar el Estado. 

La culpa no está en que el sistema de financiación haya hecho aguas, si no en que lo que hizo aguas fue la recaudación impositiva que se desmoronó a niveles desconocidos. Curiosamente, si hubiese estado en vigor el sistema que propone el candidato del PSC, con una mayor cesión de los grandes impuestos a las Autonomías, las dificultades de estas hubiesen sido incluso superiores.

Frente a lo que afirma Iceta, los gastos del Estado han sido lógicamente los más sensibles a la crisis; comenzando por el pago de intereses, que, aunque no pertenezcan a la economía del bienestar, resultan imprescindibles, a no ser que el primer secretario del PSC defienda que hay que denunciar la deuda, cosa que no creo.

 La teoría económica engloba al seguro de desempleo dentro de lo que se denomina “estabilizadores automáticos”, aquellos gastos que se elevan en tiempos de crisis. El resultado más inmediato de la regresión ha sido la explosión en el número de parados, y por consiguiente en la partida que debe dedicarse a cubrir la prestación por desempleo.

Afirmar que las prestaciones por desempleo y las pensiones están protegidas por las leyes y por los presupuestos públicos es tanto como afirmar que la sanidad y la educación están protegidas por la Constitución y por los presupuestos autonómicos. Sin ingresos, todo eso es papel mojado, y las leyes se cambian. 

Basta con observar lo que ha pasado con las pensiones. Los jubilados son el colectivo que ha salido más perjudicado con la crisis, especialmente de cara al futuro, ya que la ley aprobada por el PP y auspiciada por Frankfurt y Bruselas condena a este colectivo y a los próximos jubilados a ir perdiendo año a año poder adquisitivo.

 Es absurdo hacer comparaciones sobre las distintas prestaciones de la economía del bienestar, en función de la administración que las gestiona, aunque tal vez conviene recordar que mientras la educación y la sanidad son universales, las prestaciones por seguro de desempleo y las pensiones inciden sobre los colectivos más desprotegidos. En todo caso, el victimismo es victimismo, aunque se pretenda esconder detrás de todas las Comunidades Autónomas.  (...)

Miquel Iceta insiste con frecuencia en el principio de “ordinalidad”. Palabra que por cierto no existe en el diccionario. No resulta sencillo llegar a entender lo que significa. Lo definen como que la política redistributiva “no coloque en peor condición relativa a quien contribuye respecto a quién se beneficia”. 

Si por condición relativa se entiende el orden de las Comunidades establecido respecto a la renta per cápita, el principio sería inútil porque no hay ninguna posibilidad de que eso ocurra. 

Ahora bien, si lo que se pretende es que las Comunidades que más contribuyen tengan que ser también las que más reciban contradeciría la misma esencia de la política redistributiva que se basa más bien en lo contrario. Los ricos son los que menos necesitan las prestaciones y los servicios públicos.

El primer secretario del PSC repite que no pide nada para Cataluña que no pida para las otras Autonomías. Puede ser cierto. El problema es que tanto en el orden personal como en el territorial las medidas que son buenas para los ricos no suelen serlo para los menos afortunados. 

La condonación de la deuda no tiene la misma significación para Cataluña -que debe al Estado 52.499 millones de euros- que para Extremadura -que adeuda tan solo 2.031. Extender una copia del cupo vasco, aun cuando fuese limitado, a todas las Comunidades sería muy beneficioso para Madrid y Cataluña, y por supuesto para el país Vasco que ya lo tiene, pero tendría efectos devastadores para Andalucía y Extremadura.

 Y lo del principio de ordinalidad, si alguna vez descubrimos qué significa, me temo que solo favorecería también a Madrid y a Cataluña.

No parece que todas estas medidas tengan mucho encaje en un programa socialdemócrata. Casan mejor con las clásicas peticiones que hacían los nacionalistas antes de echarse al monte.(...)"                       (Juan Francisco Martín Seco, República.com, 07/12/17)

¿Y por qué los colectivos trotskistas defienden con tanto empeño la causa secesionista? ¿No deberían pensar en su lejanía sideral respecto a los deseos, sentimientos y finalidades actuales de las clases trabajadoras catalanas?

"(...) Falta la respuesta conjetural a la pregunta sobre las razones que pueden explicar el afán secesionista del trotskismo español (o como ellos dirían del “estado español”). 

Por cierto, ¿tienen también esta pulsión -y en ese grado- los trotskistas franceses, portugueses, alemanes, chilenos o argentinos por ejemplo?

Mi respuesta: no lo sé, no tengo ni idea. Lo siento. El asunto no es nada fácil.  (...)

No intento una explicación. Ideas, ideíllas más bien, conjeturas de vuelo muy bajo, casi a ras de suelo, que no aspiran a validar ninguna teoría ni a sentar cátedra alguna, por provisional que esta sea.

Retales para una explicación:

1. ¿Lee bien la tradición trotskista (TT) las aportaciones de Nin y Maurín, reflexiones que en ocasiones hacen muy suyas? ¿Es idéntico o muy similar nuestro contexto?¿No ha llovido mucho y pasado mucha historia bajo nuestros puentes? ¿Lo convendría releerlas de nuevo, admitiendo o incorporando nuevos matices contextualizados?

2. ¿No vive la TT el “derecho de autodeterminación” de manera muy fuerte, como una especie de principio indiscutible-muy-indiscutible? Sin él ya no somos lo que queríamos y queremos ser. ¿Y eso por qué?

3. ¿No se puede ser comunista o socialista revolucionario sin apoyar urbi et orbe ese derecho pensado, en nuestra tradición o en otras tradiciones, para situaciones que acaso sean otras muy distintas a las nuestras?

4. Aquí y ahora: ¿a quién puede favorecer el ejercicio de ese supuesto derecho? Aquí y ahora: ¿a quién favorece la agitación permanente en torno a él? ¿A la revolución permanente socialista y obrera?

5. ¿No habría que pensar -sin asustarse en las posibles conclusiones- en los extraños aliados políticos que se consiguen en esa lucha?

6. ¿No es raro e incluso más que raro que dirigentes que forman parte de esa TT se emocionen, y muestren su emoción “ante las cámaras”, ante discursos secesionistas insolidarios y bastante supremacistas, como aquellos que nos “regalaba” con frecuencia la ex presidenta de ANC, la cuarta candidata en la lista 21D2017 de ERC?

7. ¿No es muy significativo que la TT coincida en sus lemas con fuerzas como ERC, como ocurrió durante las manifestaciones republicanas que protestaban por la coronación de Felipe VI en la plaza Cataluña de Barcelona? ¿Cabe vindicar una República catalana frente a la República federal española y la tricolor?

8. ¿Las fuerzas obreras de la TT no deberían pensar en su lejanía sideral respecto a los deseos, sentimientos y finalidades actuales de las clases trabajadoras catalanas? ¿No son acaso esas fuerzas, organizaciones que se dicen o aspiran a ser obreras? ¿Cómo conseguir serlo si se agita en sentido contrario a lo deseado por una gran mayoría de los ciudadanos-obreros de .Cat?

9. ¿Basta apelar a la alienación de la clase obrera? ¿Ya está todo explicado con ese término multiuso?

10. ¿Por qué la TT se avergüenza de la tradición republicana española? ¿No hay que reconocerse, sin idealizar nada ni a nadie, en los numerosos puntos positivos, en las grandes aportaciones del republicanismo español?

11. ¿Por qué seguir hablando de Estado español en lugar de España, tal como hacen las fuerzas y líderes secesionistas catalanes y también los miembros de la TT (que a veces hablan de reino de España pero nunca de España)?

12. ¿No rompió en su día, a finales del franquismo, LKI, ETA VI Asamblea, con el tronco principal de la organización patriótica vasca por razones fundamentalmente antinacionalistas? ¿No éramos, no somos, no queremos ser internacionalistas?

13. ¿Qué consigue la TT con el divorcio creciente, cada vez más evidente, entre la lucha soberanista de .Cat y en el resto de sectores populares españolas?

14. ¿No se está siendo más papista que el propio Papa? ¿No está comportándose la TT con más radicalidad secesionista que los propios nacionalistas? ¿Recordamos lo ocurrido estos días pasados con la (falsa) declaración de independencia del parlamento catalán? ¿Alguna posición crítica de las fuerzas de la TT respecto a los desmanes secesionistas?

15. ¿Conoce realmente lo que estamos viviendo en Cataluña la TT del resto de España? ¿Cuáles son sus fuentes? ¿Sólo lo que les cuentan sus compañeros catalanes? ¿No pueden tener estos una mirada demasiado “comprometida”, muy metida en salsa nacionalista?

16. ¿No son las revistas de la TT un poco sectarias en su práctica y composición? ¿Por qué no admiten nunca artículos que no sean una apología del secesionismo y se alimentan exclusivamente de aproximaciones soberanistas-secesionistas? ¿Por qué el federalismo está ausente-prohibido en sus publicaciones?

17. ¿Defiende la TT en el conjunto de España, en todas las comunidades, lo mismo que defiende en Cataluña? ¿En Andalucía por ejemplo?

18. ¿Cuentan con detalle todas las caras del poliedro cuando exponen sus posiciones ante auditorios menos informados? ¿O les cuentan cuentos?

19. ¿La centralidad del tema en la TT no está haciendo perder de vista asuntos tan o mucho más importantes para una fuerza obrera?

20. ¿No es momento de rectificar o, cuanto menos, de repensar lo pensado? ¿Estamos transitando por el sendero adecuado?

Lo podemos dejar aquí. No conviene agotar a nadie.  (...)"                    (Salvador López Arnal

13/12/17

El 'procés' ha creado un marco que se ha comido todo lo que no ha encajado en su discurso: el fin del Bienestar, la austeridad, el caso Pujol, el caso Palau, el caso 3%, hojas de ruta para la indepe, una DUI que no lo era, y el raje generalizado de todos los artistas de la pista involucrados en todo ello

"(...) 2- Esto, en fin, no implosionará más, me temo. Lakoff explica que los marcos creados por un sistema propagandístico crean una red neuronal, y que, en caso de que la realidad no se ajuste a los marcos, es posible, al menos por un tiempo, que la red neuronal de las narices siga existiendo a su bola, de manera autónoma a la realidad. 

El cerebro, en fin y como decían los antiguos, no piensa, sino que actúa. Puede ser. A mi, al menos, me pasa eso con los ligueros, que me ocupan varios kilos de neuronas y del aparato digestivo, incluso 359 años después de haber visto uno. Anyway. 

(...) el Procés se merece un Lakoff Awards. Ha creado un marco inalterable y eléctrico, que se ha comido con patatas todo lo que no ha encajado en su discurso: el fin del Bienestar --casi nada, la forma de democracia en Europa--, la austeridad, el caso Pujol, el caso Palau, el caso 3%, chorrocientas promesas omitidas, chorrocientas hojas de ruta para la indepe en un plis-plas que no se han llevado a cabo, estructuras de Estado no creadas, una DUI que no lo era, y el raje generalizado de todos los artistas de la pista involucrados en todo ello, que de una manera u otra han reconocido que no había nada dentro del almendruco, y acatado el 155. Plas-plas-plas. Unos genios.  (...)

5- Por lo demás, se va sabiendo más de la huida, a Bélgica o al trullo, del Govern. Mayka Navarro, en La Vanguardia, ha reconstruido algunos pormenores de las últimas horas del Govern. El 27O no sabían qué hacer. Hala. El 28O, Puigdemont se plantea pirarse. El 29O se decide que, por razones legales, el pire sea a Bélgica. No hubo, al parecer, más épica y programa. (...)

8- ¿El Procés es un 23F? No. Son redes neuronales, e improvisación para fabricar un objeto con el que negociar con el Estado un pacto fiscal y el reconocimiento de nación. Al subir varias tallas al enemigo, el Estado se fabrica una dignidad y una épica que no ha tenido. Y renueva su espectro de posibilidades en esta crisis de régimen. 

Es importante saber, glups, que la descripción que está adquiriendo el delito de sedición, que parece que será el llenapistas del juicio a ese 23F que amenazó la democracia y que el rey detuvo con un discurso que bla-bla-bla, la sedición es aquello que, por ejemplo, practica la PAH al evitar desahucios. El Estado no está cazando moscas a cañonazos.

 Me temo que tiene encarceladas a varias moscas de manera abusiva y con criterios políticos. Pero a partir de la represión a esas personas que carecían de un plan serio --o, incluso, humorístico-- para proclamar un Estado, se está reprimiendo otras opciones de protesta y de transformación de la realidad, menos sustentadas en redes neuronales/pesos moscas. 

El Estado posee cañones, claro. Y los apunta hacia moscas. Pero es que detrás de ellas, en el horizonte, hay cosas verdaderamente peligrosas para un Estado especializado en el pago de deuda.  (...)

12- Una campaña con 155 es algo enrarecido. La Junta Electoral ha prohibido el uso de lacitos amarillos en TV3 --el lazo amarillo es una muestra de solidaridad con los Jordis; se ven mucho por Barcelona pero, puedo asegurarlo, no en el metro a las 6 am. 

También ha prohibido al Ajuntament, por lo mismo, alumbrado navideño amarillo, o iluminar de amarillo unas fuentes. En esta progresión, dentro de poco iniciará una campaña de exterminio de canarios. A su vez, Òmnium ha iniciado una campaña pidiendo a la ciudadanía que lleve, un día determinado a la semana, alguna prenda amarilla, que no sea ropa interior del día anterior, supongo.  (...)

13- El Procesismo está en su salsa. Sentimentalismo, visualización de martirio, sufrimiento y, esa edición, admisión de la consti y del 155, y rechazo de la unilateralidad. En estas elecciones defenderá, como en el 77, el autogobierno. Con la misma red neuronal que en las anteriores. A su vez, el Estado está en su salsa, salvando Esp, Cat y una parte de Beni de un 23F apocalíptico, y ampliando las posibilidades de represión. ¿Qué puede salir mal -para nosotros, quiero decir-?  (...)

Estamos creando un abanico político de bloques, en una sociedad que, al menos hasta hace poco, no estaba compartimentada en bloques. Está costando construir una sociedad Lego. Pero si nos esforzamos un poco más, lo conseguiremos, me temo.  (...)"              (Guillem martínez, CTXT, 06/12/17)

El concierto vasco es fuente de discriminación, deslocalización de empresas y competencia fiscal desleal

"(...) El Concierto Económico no favorece la reducción de impuestos ni posibilita que Euskadi sea un paraíso fiscal. (...)

En  definitiva, los vascos pagamos nuestras competencias con el dinero recaudado en Euskadi, no pedimos nada al Estado y tampoco debemos nada al Estado. (...)"        (Íñigo Urkullu, El País, 04/12/17)

Véase que son los pobretones los que 'piden' al estado... véase que los ricos están a favor del concierto, véase que los pobres, no, ¿por qué será?:

"La Rioja ataca a Álava (y a Euskadi).

(...) para La Rioja es “muy importante” que el sistema de financiación de las comunidades autónomas contemple la solidaridad territorial, la igualdad y, de manera especial, la armonización fiscal, de forma que la presión fiscal que soportan las empresas en todo el territorio nacional “sea similar para que no se produzcan ventajas competitivas entre unas y otras”.  (...)

Ha indicado que otra de las vías que el Gobierno riojano tiene abierta en esta materia es el trabajo conjunto con el Ejecutivo central para compensar algún tipo de discriminación, si lo hubiera por parte del País Vasco, con el resto de empresas asentadas en los territorios de régimen común y que sería una búsqueda de una armonización de impuestos en todo el territorio nacional.

Además, ha añadido que el Gobierno riojano tampoco descarta acción judicial alguna, dentro del marco legal vigente, contra las normas que regulan los tributos en las haciendas forales. (...)"               (Norte Exprés, 30/11/17)

"El País Vasco da luz verde a la rebaja del impuesto de sociedades, que La Rioja recurrirá si daña a la región.

 Dentro de dos años, en el 2019, el País Vasco se convertirá en la comunidad autónoma española más atractiva para las empresas desde el punto de vista fiscal. 

(...) Ese Pacto (...) prevé una rebaja progresiva del impuesto de sociedades en las tres haciendas forales hasta situarlo en el 24%, un punto por debajo del que rige en el resto del territorio nacional. En Navarra, también con capacidad normativa fiscal, el tipo general del tributo se mantiene en el 28%. (...)

Confirmado lo que hasta ayer era tan solo una propuesta sujeta a la negociación presupuestaria vasca, desde el Gobierno de La Rioja se reitera que estarán «vigilantes» para que ese nuevo modelo fiscal «no cause perjuicios a las empresas y ciudadanos de nuestra región», según reitera el consejero riojano de Hacienda, Alfonso Domínguez. (...)"        (La Rioja, 30/11/17)

Las protestas vienen de lejos:

"(...) El senador socialista de La Rioja y ex presidente de esa comunidad, José Ignacio Pérez Sáenz, no votó con su grupo a favor del blindaje. 

No apretó el botón. En 1993, Pérez Sáenz fue el presidente que inició por primera vez un recurso contra la fiscalidad vasca por provocar el traslado de empresas riojanas a Álava.  (...)

A partir de este punto, es precisamente la posibilidad de un recurso de inconstitucionalidad lo que centra la preocupación de los partidos vascos, como reconoció el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, presente ayer en el Senado. 

"Me preocupa inmensamente la amenaza de un recurso", dijo Urkullu, que señaló directamente al PP, e indirectamente al PSOE, de instigar recursos en Castilla y León y La Rioja, las dos comunidades donde las ventajas fiscales vascas son vistas como un agravio. En estas dos comunidades éste es un asunto de consenso regional, indiscutible, como el control del agua en otras.


La prevención está justificada, y la escalada no ha hecho más que comenzar. El Gobierno de Castilla y León (PP) anunció ayer mismo que se plantea comenzar a estudiar un recurso contra el blindaje. Según la consejera de Economía, Pilar del Olmo, la nueva norma provoca "discriminación, deslocalización de empresas y competencia fiscal desleal".  (...)"       (El País, 10/02/2010)

"La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha rechazado de plano la propuesta de implantar el modelo financiero vasco como sistema para España. 

Según la dirigente socialista, “romper la caja única es quebrar al país”. (...)

La presidenta andaluza ha afirmad que ella defiendeiun Estado federal con una caja única para sistemas tan fundamentales como el de la Seguridad Social. Cualquier medida que rompa este modelo, según ha dicho, es poner en riesgo la igualdad de derechos y causar enfrentamientos entre territorios, algo que ha considerado una “irresponsabilidad” de la que ha culpado exclusivamente a Rajoy y a la “subasta” de fondos a cambio de respaldo en el Congreso, en alusión a la negociación de los Presupuestos del Estado con el PNV para salvar la minoría del PP. (...)

 "Tendremos que volver a alzar la voz. Estamos para garantizar el futuro y algunos quieren callarnos para defender sus privilegios”, ha advertido la presidenta andaluza."      (Raúl Limón, El País, 04/12/17)

 Los ricos, a favor del sistema de conciertos:

"Los socialistas de Cataluña y Baleares, a favor de avanzar hacia el modelo de Urkullu.

 La propuesta formulada por el lehendakari, Iñigo Urkullu, de que el Concierto vasco inspire la reforma del sistema de financiación autonómica ha suscitado un amplio rechazo en los Gobiernos autonómicos —ocho comunidades gobernadas por el PP y el PSOE se manifiestan en contra— pero no así en los socialistas catalanes y en el Gobierno socialista de Baleares, que son partidarios a cambio de avanzar en una mayor descentralización. Las direcciones del PSOE, PP y Ciudadanos se oponen al planteamiento de Urkullu. (...)

 El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, es el más entusiasta de la idea. “Si saliesen los números tendría en mí a un defensor”, afirma el líder del socialismo catalán  (...)

 En línea con Iceta y con Urkullu está la presidenta de Baleares, la socialista Francina Armengol, que comparte la idea de un sistema de financiación que dote a las comunidades autónomas “de una mayor autonomía fiscal, es decir, más capacidad de gestión de los ingresos, y de una mayor corresponsabilidad fiscal, que son dos elementos que también están presentes en el cupo vasco”  (...)

Puig hace cuentas y subraya que “si el cupo es, para Urkullu, un sistema justo y solidario, que podría ser referencia para las autonomías de régimen común” para la Comunidad Valenciana “representaría multiplicar por dos los ingresos anuales por habitante”. (...)

Fuera de estos tres territorios, el resto de comunidades socialistas y las gobernadas por el PP —salvo Madrid, que ha eludido pronunciarse— rechazan una propuesta que creen no aseguraría la solidaridad entre comunidades. 

“La idea de la confederación ha sido siempre una ensoñación del PNV, que a efectos fiscales ya existe en País Vasco y Navarra. Pero ni políticamente ni fiscalmente es extrapolable al resto de España”, subraya el presidente asturiano, Javier Fernández (...)

Mientras, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, criticó que extender el “cuponazo” “significaría la desaparición de la hacienda común española, de la solidaridad y, sobre todo, la desaparición del Estado moderno”.            (Elsa García de Blas, El País, 04/12/17)